CONSEJOS PARA EL CUIDADO DE LOS OJOS DURANTE EL VERANO

EFECTO DE LA RADIACIÓN SOLAR SOBRE LOS OJOS:

El componente tipo C de la radiación ultravioleta emitida por el sol (UV-C) es mayoritariamente absorbido por la capa estratosférica de ozono, y la mínima cantidad que llega a la superficie terrestre no es potencialmente nociva para los ojos. Sin embargo, la exposición ocular repetida o muy intensiva a los tipos A y B de radiación solar ultravioleta (UV-A y UV-B) puede conducir a la aparición de alteraciones oculares severas, que van desde inflamaciones agudas en la conjuntiva (conjuntivitis) y en la córnea (queratitis), hasta la aparición de procesos degenerativos en la superficie ocular (pingüécula, pterigion), cataratas, diferentes formas de retinopatía, e incluso lesiones cutáneas predisponentes a desarrollar un cáncer en la piel de los párpados.

CONSEJOS PARA EL CUIDADO DE LOS OJOS DURANTE EL VERANO:

  • Utilice gafas de sol homologadas y garantizadas, que cumplan las normas de calidad óptica necesarias para la correcta protección ocular.
  • Consulte en un establecimiento especializado la posibilidad de incorporar su corrección óptica de miopía, hipermetropía y/o astigmatismo a las gafas de sol.
  • El uso de una gorra o de una visera puede atenuar ostensiblemente la exposición a la luz, sobretodo en las personas más sensibles a la misma (ojos claros, operados de catarata).
  • Utilice periódicamente colirios lubricantes (lágrimas artificiales) para aliviar la sensación de sequedad e irritación ocular.
  • Evite el uso de lentes de contacto en las piscinas y en el mar por el grave riesgo de contraer infecciones.
  • No sumerja la cabeza debajo del agua si ha sido sufrido una intervención ocular en las últimas tres semanas.
  • Utilice gafas protectoras con lentes de material orgánico durante la práctica de deportes (natación, squash, vela …) y de otras actividades como el bricolaje o la jardinería, para evitar traumatismos oculares o la entrada de cuerpos extraños en el globo ocular.
  • Si algún producto químico entra accidentalmente en contacto con sus ojos, lávelos inmediatamente con agua corriente.
  • Evite la automedicación. Si tiene el ojo rojo, doloroso o con secreciones, o bien si sufre cualquier tipo de traumatismo ocular (inciso o contuso), consulte con un especialista oftalmólogo a la mayor brevedad posible.